Los derechos humanos en Venezuela son letra muerta pese a más de cien tratados internacionales suscritos por el Estado. Esta columna de diciembre de 2011 analiza el contraste entre la Constitución y la realidad de los presos políticos del país, con énfasis en los casos de Iván Simonovis, Henry Vivas y los policías metropolitanos.
Columna del Dr. Ramón Flores Carrillo originalmente publicada el 11 de diciembre de 2011
El 10 de diciembre de 1948, después de la Segunda Guerra Mundial, los países participantes entendieron que en aras de preservar la especie humana se deberían crear reglas o normas de conducta. Así nace la Declaración Universal de los Derechos Humanos, que contiene unos derechos inherentes al hombre que deben respetarse en todo el planeta.
Quienes violan los derechos humanos son los Estados a través de sus funcionarios. En Venezuela están consagrados en la Constitución a partir del artículo 19 al 31; contemplando desde la progresividad de los derechos humanos, pasando por la imprescriptibilidad, la indemnización de sus violaciones, hasta incluso respetar los tratados y convenios internacionales firmados y ratificados por la República. Sin embargo, en nuestro país, a pesar de haber firmado más de cien tratados y compromisos internacionales, estos son violentados concurrentemente.
Presos políticos en Venezuela: casos emblemáticos
Una muestra de todo ello son los presos políticos en Venezuela, mal llamados políticos presos. A ellos les ha sido levantado expedientes para justificar delitos y simultáneamente exonerar o fortalecer la impunidad en otros.
Allí tenemos a Iván Simonovis, Henry Vivas y los policías del 11 de abril, que por cierto tienen la desagradable experiencia de que su juicio duró casi cinco años, sin probar su culpabilidad, condenados a una cadena perpetua (30 años), hoy padeciendo enfermedades graves, al igual que el único diputado en el mundo que está privado de libertad, quien también está en estado precario de salud y simultáneamente un gobierno forajido e irrespetuoso de los derechos humanos que no da muestras de humanismo.
Lamentablemente se polarizó nuestro país y nos dividieron. Es nuestra tarea reencontrarnos, pero es el Estado a través de sus órganos y hombres quien debe dar muestras claras y evidentes de inteligencia.
La iniciativa de una Ley de Amnistía
Actualmente, un grupo de abogados, estudiantes de derecho e inquietos hombres y mujeres, recogemos firmas para solicitar a la Asamblea Nacional una Ley de Amnistía para todos los presos políticos. Es hora de que se vaya abriendo un país a la reconciliación, y esto es una muestra de ello.
Lamentablemente se polarizó nuestro país y nos dividieron. Es nuestra tarea reencontrarnos, pero es el Estado a través de sus órganos y hombres quien debe dar muestras claras y evidentes de inteligencia.
Hago votos porque brille la sensatez y se respeten objetivamente los derechos humanos en Venezuela.
«Hemos aprendido a volar como los pájaros y a nadar como los peces, pero no hemos aprendido el sencillo arte de vivir juntos como hermanos». Martin Luther King.
Ramón Flores Carrillo
Vicepresidente de la Comisión de los DDHH de la FIA











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