Crisis social en Venezuela: el Dr. Ramón Flores Carrillo analiza en febrero de 2014 la grave situación económica del país: macro devaluación del bolívar, Sicad insuficiente, inflación incontrolable, ejército militarizado en las calles para combatir la delincuencia y un país que cada día tiene más pobreza pese al alto precio del petróleo.
Columna del Dr. Ramón Flores Carrillo originalmente publicada el domingo 2 de febrero de 2014
Si cada venezolano asumiera su rol desde los distintos ángulos que tiene nuestra noble patria, seguramente que tendríamos un país modelo.
Vale la pena destacar el Sicad. Obviamente que es una estrategia económica en virtud de la grande inflación, dólares que subasta el gobierno en cantidades que parecen insuficientes para las grandes necesidades que tienen las personas naturales e incluso las jurídicas, los viajes propios de las vacaciones y en espera de nuevas fórmulas para obtener divisas para controlar la economía y la inflación.
Crisis social: inflación incontrolable y devaluación
Es impresionante la crisis económica que atraviesa el país, más aún el precio del dólar en los diferentes mercados, incluso cuando se realizó, según expertos, una macro devaluación durante el mes de enero que sume poco a poco a nuestro país en una debacle económica.
Hasta ahora la suerte nos ha acompañado con el precio del barril del petróleo en un costo extremadamente alto, pero las alarmas y el temor de la persistencia del comunismo, la destrucción de la propiedad privada, las invasiones, entre otros hechos que generan inseguridad jurídica en nuestro país traen como consecuencia la falta de inversión y una inflación incontrolable.
Vendrán tiempos difíciles, pero si se aplica una acertada política económica podremos detener el gran hueco fiscal que tendremos pronto en virtud de las torpes decisiones, las notables diferencias y antagónicas posiciones de quienes han manejado al país por más de 10 años en este álgido tema económico.
El ejército en las calles contra la delincuencia
Una inflación del 40, 50 o 60% sería impredecible, con sueldos mínimos que no alcanzan para la cesta básica y escasez de los productos de primera necesidad. Lo más mínimo se importa, se produce muy poco en nuestro país, aunado al desbordamiento de la criminalidad que a diario le quita la vida a los venezolanos y se ha convertido en un flagelo incontrolable para el gobierno.
Por otra parte, se apuesta al ejército venezolano, que es un cuerpo preparado para la guerra y es utilizado para pretender combatir la delincuencia tomando las calles por el solo hecho de tener armas. Qué gran torpeza. Un ejemplo de ello es que aún no se ha podido controlar este grave problema.
Cada día hay más pobreza, ¿a pesar de que hay más dólares para los vulnerables o débiles? ¿Será comida para hoy y hambre para mañana?
El país es de todos: pensar en colectivo
Es imposible concientizarnos los venezolanos por un lado y el gobierno por el otro. Tiene que existir verdadera voluntad política para avanzar en la misma dirección y ello se logra si cada quien cumple con sus tareas, individualidades y las otras asignaciones colectivas; por un bien común, nuestro país, la tierra donde nacimos y que seguimos apostando porque dé un vuelco total y genere nuevas oportunidades para nuestros hijos.
Finalmente, es imperioso recordar que el país es de todos y que debemos trabajar en conjunto aportando nuestro grano de arena para contribuir en el desarrollo del mismo, sobre todo con políticas contundentes en beneficio de todos los venezolanos y buscando soluciones que no solo beneficien a un sector.
La crisis social venezolana solo se supera pensando en colectivo, respetando los derechos humanos consagrados en la Declaración Universal de los Derechos Humanos y construyendo un país para todos.
Ramón Flores Carrillo
Presidente del Comité de los DDHH de la FIA











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