Bolívar, abogado: el 23 de junio de 1972 el presidente Rafael Caldera decretó el Día Nacional del Abogado en homenaje al natalicio de Cristóbal Hurtado de Mendoza. El Dr. Ramón Flores Carrillo recuerda en esta columna que el Libertador Simón Bolívar recibió el título de Abogado por la Universidad de San Marcos de Lima en 1824, y reflexiona sobre la dignidad del gremio jurídico venezolano.
Columna del Dr. Ramón Flores Carrillo publicada en homenaje al Día Nacional del Abogado
La obra de pensador político de Bolívar abogado se equiparaba con la de guerrero, estadista y abogado, motivo por el cual seis naciones lo proclaman como su liberador y genio de América.
En el año 1972, en el primer período constitucional del Dr. Rafael Antonio Caldera Rodríguez, a petición de la Federación de Colegios de Abogados de Venezuela, se decreta se celebre el 23 de junio el «Día Nacional del Abogado», en conmemoración al natalicio de Don Cristóbal Hurtado de Mendoza, quien nació en Trujillo el 23 de junio de 1772, prócer y hombre de luchas. Por cierto, Don Cristóbal no solo fue el primer presidente constitucional de Venezuela en el triunvirato de 1811, sino además, fue el que propuso al Cabildo Abierto conferir a Simón Bolívar el título de Libertador en 1813.
Bolívar abogado: el título de la Universidad de San Marcos
La Junta Directiva del Ilustre Colegio de Abogados de Caracas para el período del año 1996-1998, que tenía por suerte los destinos de este, consideró que el mejor homenaje que podía rendírsele a esta institución con motivo de la Semana del Abogado era erigirle una plaza que llevara por nombre «Plaza del Abogado».
Se concretó la idea cuando el Dr. Rafael Veloz García, líder del gremio abogadil venezolano, en ese momento presidente del ilustre Colegio, le solicitara al también abogado y alcalde de Caracas, Dr. Antonio Ledezma (hoy despojado de sus atribuciones legales como alcalde metropolitano), la concreción de dicho proyecto. Acto seguido, el Dr. Antonio Ledezma consideró una justa reivindicación y merecido homenaje a los abogados, y desde entonces contamos con dicha plaza, que está ubicada frente al Palacio de Justicia, cercana a la esquina de Cruz Verde, en forma triangular, por ser la salida a la avenida Bolívar.
A propósito del justo y extraordinario homenaje a los hombres de leyes, es necesario destacar que al Libertador Simón José Antonio de la Santísima Trinidad Bolívar Palacios y Blanco, le fue concedido el título de Abogado por la Universidad de San Marcos, en el año 1824, en Lima, Perú. Es decir, que su obra de pensador político se equiparaba con la de guerrero, estadista y abogado, motivo por el cual seis naciones lo proclaman como su liberador y genio de América.
La degradación del Poder Judicial venezolano
Hoy, lamentablemente, tenemos el secuestro de los poderes públicos. El Poder Judicial no es el independiente administrador de justicia que aspiramos todos; tristemente es un obediente cumplidor de órdenes.
Regresemos, estudiemos y fortalezcamos la digna profesión del hombre humanista, de leyes, estudioso de las interpretaciones jurídicas y su aplicación. El maestro Eduardo Couture debe estar desde su lápida haciendo votos porque su obra, Los Diez Mandamientos del Abogado, la rescatemos, asimilemos y ejecutemos.
Releer «El Alma de la Toga», de Ángel Osorio, es reconstituyente y aleccionador. Los principios generales del derecho, el derecho comparado, la doctrina y jurisprudencia en el mundo marcan la pauta justiciera.
Vemos con suma preocupación el nivel de degradación que padece una de las profesiones más calificadas del planeta, el derecho, que lleva implícito la defensa de los valores democráticos, el estado de derecho, la justicia.
Reivindicaciones del gremio jurídico venezolano
Vemos con suma preocupación el nivel de degradación que padece una de las profesiones más calificadas del planeta, el derecho, que lleva implícito la defensa de los valores democráticos, el estado de derecho, la justicia, amén de la ayuda de la globalización, la tecnología y los actos y tratados internacionales, que hacen que sea más dinámica, contribuyendo para que esta apasionante y digna profesión, por cierto la líder por excelencia y por sus características especiales de todas las profesiones del mundo, sea el eje y pilar de las sociedades modernas.
Hacemos votos por el rescate de la dignidad, de la justicia, el respeto de los derechos humanos según la Declaración Universal de los Derechos Humanos, el estado de derecho, las instituciones democráticas, y que una de las profesiones con mayor compromiso social vea la luz que nos ilumine más temprano que tarde.
No podemos pasar por alto los atropellos por parte de quienes también son abogados, que circunstancialmente gozan de los privilegios del poder, de los cuales somos víctimas constantemente. Como por ejemplo, el diferimiento capcioso de las elecciones de la Federación de Abogados de Venezuela por parte del Tribunal Supremo de Justicia. Además del atropello del Tribunal Supremo de Justicia y arbitrariedad al nombrar a dedo una nueva Junta Directiva del Colegio de Abogados de Caracas, donde continúa de hecho batallando a la cabeza la Dra. Yvett Lugo.
Y a pesar de las decisiones y apoyo internacional, prosigue la injusticia a la Dra. María Lourdes Afiuni y otros compatriotas disidentes del Gobierno. Bolívar abogado es la inspiración que necesitamos para los grandes retos que tienen las nuevas promociones de abogados, por las justas reivindicaciones del gremio.
Ramón Flores Carrillo
Vicepresidente de la Comisión de los DDHH de la FIA











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