Abuso de poder y cobardía marcaron el 10 de mayo de 2013 en Venezuela: la golpiza a diputados opositores en la Asamblea Nacional tras las elecciones presidenciales disputadas. El Dr. Ramón Flores Carrillo analiza el secuestro de los poderes públicos y la actitud valiente de la bancada opositora frente al amedrentamiento.
Columna del Dr. Ramón Flores Carrillo originalmente publicada el 10 de mayo de 2013
Indiscutiblemente que nuestro país está dividido en tres realidades. El país del presidente electo por el Consejo Nacional Electoral, Nicolás Maduro; el presidente electo por el PSUV en la Asamblea Nacional; y el tercero es el presidente electo por los venezolanos, Henrique Capriles, a quien se niegan los dos anteriores a otorgarle una auditoría o reconteo de votos con todas las de la ley, en virtud del abuso de poder (máquinas dañadas, votos asistidos, amedrentamiento de los votantes, entre otros males) y el secuestro de los poderes públicos.
El presidente proclamado Maduro ignora el procedimiento de auditoría de forma cristalina, después de haber aceptado el reto público por Capriles Radonski, amén de permitir las cadenas de radio y televisión cada vez que la Mesa de la Unidad realiza una rueda de prensa o cuando Capriles se dirige al país. Pareciera que se está conduciendo a un pequeño municipio, luce deslegitimado, sin respaldo y sin solidez.
El abuso de poder en la Asamblea Nacional
Por otro lado, el Teniente Diosdado Cabello, quien colocó el 70% de los ministros, es el presidente de la Asamblea Nacional, siendo el hábitat natural de una democracia. Este niega a sus colegas parlamentarios el derecho de palabra, siendo que fueron electos, por cierto, con el 52% de los votos pero que una maniobra descontextualizó los circuitos y los hizo mayoría, amén de haberlos electos el pueblo, la representación soberana.
Actitud valiente representa la bancada opositora, primero presionando en solidaridad con la gran parte de los venezolanos que votó por esta opción, a los fines de que se realice la auditoría y reconteo de votos para devolverle la paz, la fe y la esperanza a los venezolanos.
Cobardía: la golpiza a los diputados
Luego, al no retirarse del lugar que les fuera otorgado por los ciudadanos, a pesar de privarlos de hablar, los golpearon cobardemente como fue visto por los videos donde el mundo pudo observar a un «gorila» con una chaqueta tricolor maltratando salvajemente al sorprendido diputado Julio Borges, María Corina Machado, Ismael García, Eduardo Gómez Sigala, Nora Bracho, Homero Ruíz y Américo de Grazia, quien fue llevado urgentemente a un centro asistencial en virtud de su gravedad.
A Machado y a Borges les golpearon salvajemente el rostro y el alma. Ellos en rueda de prensa replicaron que era la hora más oscura para la democracia, y a quien golpearon fue a la democracia venezolana. Estoy seguro que el heroico y noble pueblo celebra estas valientes actitudes por parte de los diputados opositores.
A Machado y a Borges les golpearon salvajemente el rostro y el alma. Ellos en rueda de prensa replicaron que era la hora más oscura para la democracia, y a quien golpearon fue a la democracia venezolana.
El actual parlamento es una «gallera», un bochinche contrario a la razón para lo que hoy fue creado.
El caso Antonio Rivero y la tolerancia
Es imposible dejar de mencionar la traición y olla que le fue montada a mi compañero de Voluntad Popular y hermano Antonio Rivero, para hacerlo objeto como un «trofeo» y mostrarlo como el responsable de los cacerolazos. No hay otra explicación, basta ver los videos. Qué vergüenza, en vez de ocuparse el Ministro de Interior y Justicia de la delincuencia que le quita la vida cobardemente y sin contemplación a los venezolanos.
Finalmente, el mundo que lidera Henrique Capriles, convocando a los venezolanos a estar alertas de lo que hoy ocurrió con su voto, su derecho a reclamar, su auditoría, la verdad y protestar cívica y pacíficamente. La inclusión es el respeto al adversario. ¡Tolerancia!
Ramón Flores Carrillo
Vicepresidente de la Comisión de los DDHH de la FIA











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