El 10 de diciembre de 2009, el mismo día en que el mundo conmemora la Declaración Universal de los Derechos Humanos, la jueza María Lourdes Afiuni fue detenida por aplicar una decisión jurisdiccional. Comenzaba uno de los casos más emblemáticos de instrumentalización política del Poder Judicial venezolano.
Columna del Dr. Ramón Flores Carrillo originalmente publicada en Diario 2001 el 3 de febrero de 2011
Como se recordará, el drama de la exjueza titular María Lourdes Afiuni Mora comenzó irónicamente el Día Mundial de los Derechos Humanos, el 10 de diciembre del año 2009. Hacemos memoria en una misma fecha pero del año 1948, concluida la Primera y Segunda Guerra Mundial, a los fines de que no se extinguiera la especie humana. Los hombres se pusieron de acuerdo independientemente de su ideología, religión, sexo y cualquier otra barrera, y crearon la Declaración Universal de los Derechos Humanos.
En el caso concreto de María Lourdes Afiuni, luego de tomar una decisión jurisdiccional de otorgarle una medida cautelar sustitutiva de libertad a un empresario reconocido, fue aprehendida violentamente, esposándola y presentándola en flagrancia. Desde allí comienza el calvario. Primero el irrespeto a los poderes públicos, la autonomía del Poder Judicial (violación al derecho a la defensa, debido proceso y la presunción de inocencia). Fue internada en el SEBIN y de allí al INOF, donde coincidiría con un grupo de damas que fueron sentenciadas por ella en su labor de administrar justicia.
La defensa internacional de María Lourdes Afiuni
Desde ese momento un grupo prestigioso de juristas, estratégicamente comienzan a realizar su trabajo de carácter penal con los abogados José Amalio Graterol y Juan Garantón (padre e hijo). De igual forma, a nivel internacional los más calificados juristas, doctores Carlos Ayala Corao, Héctor Faúndez Ledesma, Jesús Ollarves, Pedro Nikken, entre otros.
En la misma dirección, trabajaron mancomunadamente algunas organizaciones no gubernamentales como el Centro de Derechos Humanos de la Facultad de Derecho de la UCAB, que dirige la licenciada Ligia Bolívar; del mismo modo y con la misma abnegación, la Federación Interamericana de Abogados, el cual es un órgano adscrito a la Organización de Estados Americanos (OEA), donde dentro de su seno se planteó el exabrupto jurídico de su detención arbitraria y atropello a sus derechos fundamentales.
El capítulo de la FIA Venezuela está dirigido por el Dr. Rafael Veloz García, y este humilde servidor funge como vicepresidente de toda América de la Comisión de los Derechos Humanos. Allí hemos insistido exitosamente en pronunciamientos que se han dado, así como con la ONU. Por cierto, este último organismo de carácter internacional emitió una resolución sugiriendo la libertad de María Lourdes Afiuni, al igual que la OEA, a través de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, quien otorgó una medida provisional de protección.
A pesar de los grandes esfuerzos hechos por este contingente de abogados y otros abnegados voluntarios, como por ejemplo Theresly Malavé, Rafael Narváez, diversas ONG, Colegio de Abogados de Caracas y de Miranda, quienes lucharon para que ello se hiciera efectivo.
Casa por cárcel: una victoria parcial en el caso María Lourdes Afiuni
Ha transcurrido más de un año, y continúa el riesgo del sitio de reclusión y de irrespeto a las providencias internacionales, y mientras tanto, su estado de salud es deplorable.
Por fin será operada en las próximas horas, y ya la fiscal general de la República informó que se le otorgará una medida provisional (casa por cárcel) en su período postoperatorio.
Celebramos esto, y hacemos votos porque el juicio llegue a sus últimas consecuencias y se demuestre su inocencia, pero en libertad como lo establece nuestra norma adjetiva penal (COPP): la libertad es la regla, la prisión es la excepción.
Hacemos plegarias porque hechos de esta naturaleza no se repitan, así como que se respete la figura de la inmunidad parlamentaria de Biaggio Pilieri y José Sánchez «Mazuco». Debe haber respeto a la voluntad popular.
Los esfuerzos por la libertad de María Lourdes Afiuni valen la pena.
Ramón Flores Carrillo
Vicepresidente de la Comisión de los DDHH de la FIA











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